martes, 8 de enero de 2008

ENSAYO

A principios de la década de 1980, fundé el Teatro del Arte del Clowning Moderno con la intención de hacer realidad mi sueño, que consistía en revalorizar la gran tradición del arte de ser payaso. Mi visión acerca de ese arte tuvo su origen en el torbellino de ideas que me inspiraron Stanislavski, Meyerhold, Artaud, Beckett, Bausch y Wilson. Atento a no reflejar el espíritu disparatado del siglo veinte, el arte del clowning generó recursos a partir de la poesía y filosofía, estableciendo una fuerte conexión con la tragicomedia y el teatro metafísico.

Ya establecido con una trayectoria de veinte años, mi teatro es hoy uno de los favoritos del público ruso. Mi esperanza es enhebrar la trama quebrada de esta gran tradición. Hoy, recorro el mundo acompañado de un arte que expone el espíritu del absurdo y la insensatez.

Amo el arte de ser payaso, pleno de poesía y locura. Mis clowns favoritos son Harry Langdon y Charles Rivel.

Me brinda un profundo placer actuar en escena, en especial cuando cada movimiento es premiado por la sensible y perceptiva reacción del público, que se multiplica por siglos de comprender la tradición de esta clase de arte.

Slava